Es impresionante como se ha distorsionado la realidad forestal durante los últimos 15 años, eso no ha sido casualidad, ha sido realizado por grupos y personas ecofundamentalistas que sistemáticamente han permeado la prensa y opinión pública. A continuación tan solo algunos ejemplos de los mitos que han establecido y que incluso varios periodistas han repetido durante estas últimas semanas.

Mito 1: Las plantaciones esterilizan los suelos, nada crece después de cortar los pinos o eucaliptos. Esto es una mentira gigantesca. Existen muchos ejemplos en Chile y el mundo en que suelos pasaron de uso agrícola al forestal y después han vuelto al uso agrícola o frutícola. Por lo tanto pido que si se desea hablar de este tema primero el que haga los comentarios que se informe en fuentes confiables, existe información científica y expertos en suelos forestales que pueden ser consultados.

Mito 2: Las plantaciones erosionan los suelos. Esa es otra falsedad. El 90% de las plantaciones forestales establecidas entre las VI y IX regiones fueron hechas sobre terrenos altamente degradados por malas prácticas agrícolas y ganaderas del pasado. El Estado se hizo cargo de la degradación de los suelos, fomentando el establecimiento de plantaciones forestales en estas áreas. Hoy existen grandes evidencias de recuperación de estos suelos por efecto de las plantaciones forestales y no existen antecedentes de que las plantaciones generen degradación de los suelos.

Si se es mínimamente observador, posterior a esta devastación por los incendios, se podrá observar lo que eran esos suelos antes de ser plantados, llenos de cárcavas producto de las malas prácticas agrícolas del pasado. Si alguien desea ver procesos erosivos increíbles (previos a la presencia de plantaciones) vaya a la comuna del Cardenal Caro, cuidado con caerse en una cárcava, se puede accidentar seriamente.

Mito 3: las plantaciones han sustituido el bosque nativo. Esa es una interesante discusión, hay quienes dicen que se sustituyeron solo 50.000 hectáreas, otros dicen 250.000, para no discutir digamos que fue la mayor cantidad, pero eso resultaría en torno al 10% de la superficie total de plantaciones que alcanzaba las 2.600.000 hectáreas antes de estos incendios. El bosque nativo ha disminuido drásticamente por las habilitaciones agrícolas, los incendios y el uso indiscriminado de muchos pequeños y medianos propietarios.

Recientemente la WWF ha reconocido que las plantaciones en Chile han contribuido a conservar el Bosque Nativo, eso lo avalan las cifras de producción y consumo.

Mito 4. Las plantaciones transforman el suelo en arena. Eso dicen cuando se refieren a los arenales de la VIII región (entre Bulnes y Los Ángeles), pero no saben que esos (suelos arenosos) se formaron producto de la explosión del volcán Antuco que cubrió con arena toda esa zona hace aproximadamente 8.000 años atrás. Esas arenas con riego permiten actividad agrícola pero si no lo tienen, la única alternativa es plantarlas con pino radiata. ¿Qué sería de estos suelos si no existieran las plantaciones de pino en ellos?

Mito 5. Las plantaciones pertenecen sólo a las grandes empresas. Falso. De la superficie total plantada los pequeños y medianos propietarios alcanzan el 30% de Pino radiata y el 63% de los Eucalyptus. Esta superficie está en manos de 22 mil propietarios medianos y pequeños. En la Región del Maule, que reporta la mayor cantidad de hectáreas quemadas (284.000 hectáreas, equivalente al 34% de los bosques naturales y plantados de la región), existen 3.400 pequeños y medianos propietarios forestales, que representan el 41% de la superficie de plantaciones. Además en esa región existen o existían 100 aserraderos, de los que solo 6 eran de empresas grandes.

El sector forestal nacional le da empleo directo a 121.000 personas, e indirectamente a otras 180.000, además existen alrededor de 120.000 personas que trabajan en el

sector forestal de manera informal; leña, recolección, entre otros; esto significa que aproximadamente 1.700.000 personas de este país vive producto de la actividad forestal.

Mito 6. Debemos reemplazar las plantaciones por bosque nativo, así no habrían incendios. Aquí hay dos problemas de conceptos básicos. En primer lugar mientras existan irresponsables y mal intencionados los incendios seguirán y en segundo lugar recordemos que entre la VI y IX regiones gran parte de los suelos en que crecieron los antiguos bosques nativos, sobre los que se evolucionaron las distintas especies, ya no existen producto de las malas prácticas agrícolas del pasado, y por lo tanto esas mismas especies no tienen el sustrato para crecer. Seguramente las quebradas serán un buen sustrato para plantar especies nativas y eso seria muy bueno, se aportaría a la biodiversidad. Un destacado colega, José Manuel Contreras, egresado de la Universidad Austral de Chile, ha planteado que todas las plantaciones exóticas debiesen tener por lo menos 10% de vegetación nativa, eso es interesante y debemos procurar que ocurra. Debo aclarar que desde Temuco al sur esta cifra está en torno al 35%, eso ya es así.

Mito 7. Bajo las plantaciones no hay vida silvestre. Eso es tan falso como decir que en una plantación hay tanta biodiversidad como en un bosque nativo. Pero, existen suficientes evidencias científicas nacionales sobre la presencia de flora y fauna nativa bajo plantaciones forestales. A excepción del mismo bosque nativo, no existe otro uso del suelo que sea más compatible con la conservación de la flora y fauna nativa, que las plantaciones forestales cultivadas bajo estándares de Manejo Forestal Sostenible.

Quienes conocemos la realidad forestal nacional, con los pies en la tierra, siendo prácticos y realistas, coincidimos que el bosque nativo debemos manejarlo y recuperarlo en su función productiva, para eso varios famosos colegas Ingenieros Forestales han realizado valiosas contribuciones y actualmente varios estamos trabajando para encontrar soluciones reales que revaloricen el bosque nativo de tal manera que sus propietarios (mayoritariamente pequeños y medianos) lo vuelvan a cuidar y manejar en forma sostenible. Pero aquí se debe hacer un análisis cuidadoso de asignación de recursos por cuanto hay un alto porcentaje que cumplen funciones ecosistémicas (fuertes pendientes, protecciones de quebradas, etc.), otros tienen serios problemas de acceso, por lo tanto el tema es donde se colocan los recursos.

De los temas que aquí he planteado, que son una fracción de muchos, es de esperar que la autoridad estimule un análisis serio, haciendo caso a los verdaderos expertos en los distintos temas y no simplemente tomando decisiones sobre la base de lo que opinan las redes sociales o los que opinan sin fundamentos. Por favor aplíquese la realidad empírica y no los prejuicios, dentro de ello también es necesario revisar con cuidado lo que existe publicado en revistas científicas ya que hay muchos casos de trabajos de dudosa calidad en que los datos se han sometido a las hipótesis y no las hipótesis a los datos, es decir se han torturado datos para validar prejuicios.

Hablaremos otro día de las ventajas de usar productos derivados de la madera.

Dr. Fernando Droppelmann

Ingeniero Forestal